EL PROYECTO CONCERTINO

Este proyecto surge de la necesidad de sembrar la semilla musical desde el comienzo de la vida.

Para ello, cuenta con un programa de Educación Musical Temprana que abarca la etapa de 0 a 6 años y ofrece, a partir de los 4 años, una continuidad instrumental a través del violín o del piano principalmente, para el entrenamiento y desarrollo de las múltiples destrezas y habilidades que necesitamos en nuestro día a día (la escucha, la atención, el equilibrio, la coordinación, la memoria, la sensibilidad y la empatía).

Asimismo, también quiere influir en la creación de nuevos públicos y dar visibilidad a la figura del músico aficionado o amateur.

El objetivo del proyecto de Concertino es ofrecer sesiones de estimulación musical basadas en la pedagogía de Edwin Gordon a la vez que nos servimos del teatro, la danza, el movimiento corporal y las artes plásticas para ofrecer una experiencia integral que brinde a las personas herramientas para comprender y expresarse más fácilmente, consigo mismas y con las demás. Además, tal y como comprobamos en nuestro trabajo, creemos en la capacidad de cada bebé de disfrutar de las artes desde el momento de su nacimiento, tanto por su propia experiencia como por lo que perciben a través de lo reflejado por sus padres, madres y cuidadores.

Esta estimulación temprana abre paso a mayores conexiones interneuronales, a una mayor capacidad de asociación, retención y analítica, lo que lleva a un aprendizaje más amplio. Se genera una educación más rica, más amplia, que liga ámbitos y elementos diversos, creando un sentido global en el aprendizaje del mundo, una conexión entre conocimientos.

QUÉ HACEMOS DESDE CONCERTINO

En todas nuestras propuestas es importante la calidad de la música, abarcando una gran variedad de estilos, timbres, sonoridades del mundo, modos y registros, el silencio…, teniendo siempre como base de trabajo la música occidental medieval, antigua, clásica y el jazz.

Como profesionales del ámbito sanitario y psicosocial, ponemos un enfoque especial en el fomento del apego seguro entre peques y mayores, usando nuestras herramientas psicodramáticas para crear dinámicas grupales de interacción.

De manera paralela, se generan vínculos de cuidado grupales, una confianza en el entorno social y espacios seguros para que el o la bebé pueda explorar y aprender.

En estas experiencias grupales se trabajan la expresión libre, la coordinación motora, el ritmo, la sensibilidad y la apreciación musical.

Los niños y las niñas usan el espacio y su cuerpo para aprender y para buscar respuestas a sus emociones e inquietudes que crecen con su curiosidad, lo que genera una educación más dinámica, que se renueva y revitaliza, y un reto no solo para los y las menores sino también para educadores, artistas, familias y la sociedad en general.

La importancia del aprendizaje que proponemos es que resulta ser experiencial, en el que las claves son la improvisación y la espontaneidad. Creamos un espacio en donde todo es válido, respetando los tiempos de cada persona y eliminando por tanto las barreras del miedo, el ridículo, el error o el fracaso, fortaleciendo un aprendizaje basado en la motivación y el disfrute.

LA PEDAGOGÍA EDWIN GORDON

Los 6 primeros años de vida constituyen la clave en la evolución de la estructura y los procesos cerebrales.

La capacidad musical está presente desde el momento en que nacemos y sentimos los latidos de nuestro corazón, que nos marcan el primer ritmo, o escuchamos la voz de nuestras personas de referencia al cantarnos las primeras melodías.

Además del lenguaje hablado, la capacidad musical es una de las pocas habilidades que nos diferencian del resto de los animales.

Edwin Gordon, músico y pedagogo de referencia en el ámbito de la educación musical temprana, investigó los procesos de aprendizaje musical durante los años ochenta del siglo xx. A partir de su trabajo práctico y de observación, y apoyándose en la neurociencia e investigación científica, creó Music Learning Theory (MLT), una herramienta revolucionaria para el aprendizaje musical.

Se dio cuenta de que, al igual que el lenguaje, la música sigue una lógica interna e intuitiva que podemos fortalecer y vivenciar desde la primera infancia a través de un tipo de escucha, rico en modos, tempos, intensidades…

Asimismo, los trabajos posteriores realizados por sus propios estudiantes, como Paulo Lameiro, que incluyó la combinación de la MLT con un gran abanico de artes y músicas y estilos del mundo, o los y las profesionales de Música in Culla, nos han servido de inspiración para crear el modo de trabajo de Concertino.

QUÉ DICEN DE NOSOTROS…

Con los primeros acordes del Obladí obladá el respetable ya estaba entregado. Y eso es más que mucho cuando el respetable aún no ha cumplido su primer año. Las chicas de Concertino lograron ayer entusiasmar a los pequeños a ritmo de los Beatles en un recital intenso en el que la música fue protagonista, pero también el baile y la mímica. Acompañadas por tules con poderes mágicos, huevos como maracas, velas ‘sin peligro’ y hasta marionetas, transformaron la sala de El Bosque de la Maga Colibrí en todo un submarino, más que amarillo de todos los colores, dentro del cual los niños disfrutaron a lo grande y sus padres y algún abuelo entregado a la causa, como enanos. La actividad contó con el apoyo del Aula de Cultura de El Comercio.

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